La presencia de Victoria Villarruel en la Fiesta Nacional de la Chaya generó un notable impacto político y mediático este sábado. A diferencia de la cobertura de la TV Pública, que evitó mencionarla, la vicepresidenta se integró entre la multitud, cumpliendo con las tradiciones locales y destacándose por su espontaneidad en comparación con la participación de Javier Milei en otros eventos.
Villarruel fue recibida por el gobernador Ricardo Quintela, lo que subraya un fuerte posicionamiento institucional, dado que Quintela es uno de los gobernadores excluidos de las reuniones oficiales convocadas por Milei. Este encuentro fue visto como un gesto de cortesía que contrasta con el aislamiento que busca imponer el actual gobierno a las provincias de la oposición.
Durante su visita, la titular del Senado destacó la importancia de mantener un vínculo con todas las provincias, afirmando que es esencial que se sientan incluidas en las decisiones del gobierno. Este acto resalta las diferencias en las estrategias políticas entre Villarruel y Milei, donde la vicepresidenta busca fomentar la cercanía y el reconocimiento institucional, mientras que el presidente adopta una postura más confrontativa.