Desde septiembre, se implementarán fotomultas y un control policial más riguroso en las calles de la provincia. Esta medida busca mejorar la seguridad vial y reducir la siniestralidad en la región.
Las autoridades locales han confirmado que la medida se activará en varios puntos estratégicos, donde se instalarán dispositivos para la detección de infracciones de tránsito. Se espera que esta iniciativa genere un cambio en el comportamiento de los conductores.
Además, se realizarán campañas de concientización para informar a la población sobre las normas de tránsito y las sanciones correspondientes. Con esta acción, el gobierno provincial busca reforzar la seguridad en las vías y promover el respeto por las leyes de tránsito.