El estado de salud de Bastián Jerez, un niño de ocho años, sigue siendo grave tras un accidente en Pinamar. Actualmente, se encuentra "estable" y bajo un coma farmacológico en el Hospital Provincial Materno Infantil Victorio Tetamanti. Las autoridades médicas informaron que su condición hemodinámica es adecuada, sin necesidad de drogas vasoactivas.
El niño sufrió múltiples fracturas de cráneo y ha sido sometido a tres operaciones exitosas. Desde el hospital, se espera una evolución favorable para reducir gradualmente los sedantes administrados. La preocupación entre familiares y la comunidad es palpable mientras esperan actualizaciones sobre su recuperación.
En relación al accidente, los conductores de ambos vehículos ya están imputados. El padre de Bastián, Maximiliano Jerez, también enfrenta cargos, dado que llevaba al niño en su regazo en un UTV con capacidad para cuatro personas, pero viajaban cinco. La policía científica confirmó que el niño no llevaba cinturón de seguridad, lo que contribuyó a la gravedad de sus lesiones.
Los representantes legales del conductor de la camioneta desmintieron rumores sobre carreras ilegales en la zona, aclarando que el vehículo se dirigía a una playa y que el impacto fue frontal a baja velocidad.