La condena del Clan Sena por el femicidio de Cecilia Strzyzowski ha generado un fuerte eco social y mediático en Argentina. La sentencia, dictada en la provincia de Chaco, impone la pena de prisión perpetua a César Sena como autor del crimen, mientras que sus padres, Emerenciano y Marcela Acuña, fueron considerados partícipes necesarios del delito.
En este juicio, también se dictaron penas para otros involucrados: Gustavo Obregón recibió cuatro años y diez meses por encubrimiento agravado, Fabiana Cecilia González fue condenada a cinco años por encubrimiento simple, y Gustavo Melgarejo a dos años y diez meses por el mismo delito. La juez Dolly Fernández presidió la audiencia, que se llevó a cabo de forma virtual, permitiendo la participación de los acusados desde la cárcel.
Fuera del tribunal, la madre de la víctima, Gloria Romero, lideró una manifestación exigiendo justicia, lo que evidencia la creciente movilización social frente a la violencia de género. Este veredicto representa un paso significativo en la lucha contra el femicidio en el país, aunque también plantea interrogantes sobre la eficacia del sistema judicial en la protección de las mujeres.