La comunidad de La Rioja está conmocionada tras el hallazgo de los cuerpos de Jessica Verónica Mercado y Justino Miguel Ángel Ruarte en el barrio Francisco I°. Este trágico suceso ha puesto en evidencia el grave problema de la violencia de género en la región, ya que Ruarte contaba con un historial de denuncias y había sido excluido del hogar por orden judicial.
El 3 de octubre de 2024, la Dra. Marano dictó la exclusión de Ruarte tras una denuncia en la Unidad de Violencia de Género. Sin embargo, el agresor continuó incumpliendo las restricciones. En diciembre de ese mismo año, fue detenido tras ser encontrado en la vivienda de Jessica, lo que llevó a que se le impusiera una pulsera electrónica de monitoreo. A pesar de este control, la situación no mejoró, y el último episodio de violencia ocurrió el 8 de febrero de este año, cuando Jessica informó sobre un ataque de Ruarte.
Los testimonios de los vecinos indican que Jessica, junto a sus hijos menores, vivía en un ambiente de constante hostigamiento. Este caso ha reavivado el debate sobre la violencia de género en La Rioja, donde se hace evidente la necesidad de mejorar las políticas de protección y garantizar la seguridad de las mujeres en situaciones de riesgo.