La familia de Bastián, un niño de 8 años gravemente herido en un accidente en los médanos de Pinamar, compartió una emotiva imagen desde su internación en Buenos Aires. La fotografía, publicada por su madre, Macarena, muestra su mano vendada sobre las sábanas blancas del hospital, simbolizando la lucha del pequeño por su recuperación tras múltiples cirugías.
El accidente, que involucró un choque entre un UTV y una camioneta 4x4, ha llevado a una profunda reflexión sobre la seguridad vial. La investigación judicial reveló que ambos conductores estaban bajo los efectos del alcohol, siendo la joven de 24 años, principal acusada, la que tenía una graduación alcohólica superior a la del conductor de la camioneta. En contraste, el padre de Bastián, quien estaba con él en el momento de la tragedia, dio negativo en los controles.
Este trágico evento ha despertado un amplio apoyo social hacia la familia de Bastián, con amigos y desconocidos uniendo fuerzas en torno a su causa. Además, ha reavivado el debate nacional sobre la imprudencia al volante y la necesidad de implementar medidas más estrictas para prevenir futuros accidentes en la Costa Atlántica.