El Gobierno argentino finalizó 2025 con un notable respaldo en el Parlamento, evidenciado por la aprobación del Presupuesto con una diferencia de 46 a 25 votos en el Senado. Esta victoria se logró gracias a la estrategia de negociación con los gobernadores, lo que permitió que el Ejecutivo consolidara su influencia en la Cámara Alta, donde cada provincia cuenta con el mismo número de representantes.
Las provincias más pequeñas, como Catamarca, Tucumán y Salta, han obtenido un mayor protagonismo en este contexto, mientras que las provincias del centro del país, como Entre Ríos y Córdoba, han visto disminuir su peso en el Senado. Este cambio ha llevado a algunos senadores justicialistas a votar en contra de su bloque, lo que marca un giro en la dinámica política.
El Congreso entrará en receso hasta febrero, cuando se discutirán temas cruciales como el posible veto presidencial a las modificaciones del Presupuesto y una reforma laboral que ya cuenta con media sanción. La oposición ha propuesto enmiendas relacionadas con la emergencia en jubilaciones y la educación universitaria, que han sido respaldadas por ambas Cámaras.