La situación laboral en Argentina se encuentra en un momento crítico, con un 45% de informalidad que afecta a millones de trabajadores. La reforma laboral propuesta por el gobierno de Javier Milei ha generado preocupación, ya que se percibe como un camino hacia la desprotección de los derechos laborales. Esta propuesta se basa en la idea de que el costo laboral es el principal obstáculo para la inversión, lo cual es cuestionado por muchos expertos.
El enfoque del gobierno incluye la eliminación de indemnizaciones y la extensión de los períodos de prueba, lo que podría generar una mayor precariedad laboral. Se sugiere que, en lugar de flexibilizar el despido, se deberían implementar políticas que reduzcan la carga impositiva sobre los salarios y fomenten la capacitación de los trabajadores. La propuesta de “uberización” de la fuerza laboral, que transfiere el riesgo al trabajador, también ha sido criticada por no abordar las verdaderas causas de la falta de empleo.
Es fundamental que cualquier reforma laboral contemple un enfoque más humano, priorizando la formación en nuevas habilidades y la integración de trabajadores informales, en lugar de medidas que puedan agravar la situación actual del mercado laboral.