A tan solo cuatro días de las elecciones provinciales, un escándalo político ha emergido en La Rioja. Un documento interno del Ministerio de Producción y Ambiente, dirigido por Ernesto Salvador Pérez, revela una práctica controvertida conocida como “sistema de seguro”, que supuestamente busca asegurar votos para el oficialismo encabezado por el gobernador Ricardo Quintela.
El texto, que ha circulado entre diversas dependencias estatales, solicita a los empleados enviar información sobre familiares y amigos habilitados para votar, quienes, según el gobierno, deben estar dispuestos a apoyar su propuesta. Este pedido genera serias dudas sobre la transparencia electoral y ha sido criticado por opositores, que lo califican de “voto cantado”, en contraposición a los principios del sufragio secreto establecidos por la Constitución Nacional.
Adicionalmente, la Junta Electoral del PJ otorgó un plazo de 24 horas a Quintela para reunir casi 15 mil avales, lo que intensifica la controversia en torno a este asunto. El documento también incluye una planilla donde los empleados deben registrar los datos de sus allegados, lo que ha suscitado aún más críticas sobre la integridad del proceso electoral.