El Gobierno ha decidido retirar al INTI de la responsabilidad de controlar las mediciones en La Rioja, lo que implica un cambio significativo en la supervisión de estándares. Esta acción forma parte de un proceso de privatización que afectará la fiscalización en la provincia.
La medida ha generado preocupación entre los sectores que dependen de la regulación de mediciones, ya que el control pasará a manos privadas. La transición al nuevo sistema se llevará a cabo en los próximos meses, aunque no se han especificado fechas exactas.
Este giro en la política de regulación podría tener repercusiones en la calidad de los servicios y productos en La Rioja, puesto que se busca asegurar que se mantengan los estándares adecuados de medición y control.