Estudiantes de la UNLaR han expresado su rechazo al cobro de trámites administrativos, argumentando que esto representa un “arancelamiento encubierto”. La comunidad estudiantil considera que estas medidas afectan la accesibilidad a la educación y vulneran los derechos de los alumnos.
La denuncia fue realizada en el marco de una reunión convocada por los representantes estudiantiles, quienes buscan visibilizar la problemática ante las autoridades de la universidad. Exigen que se garantice la gratuidad de todos los servicios universitarios.
Los estudiantes sostienen que la implementación de tarifas podría generar una discriminación económica entre los alumnos, limitando el acceso a aquellos que no pueden afrontar los costos. La situación ha generado un fuerte debate dentro de la comunidad educativa.