A horas de iniciar el debate en la Cámara de Diputados sobre la reforma laboral propuesta por el Gobierno Nacional, un grupo de seis gobernadores kirchneristas ha expresado su oposición a la iniciativa. Los mandatarios de La Rioja, Buenos Aires, Tierra del Fuego, Formosa, Santiago del Estero y La Pampa han solicitado a los legisladores que voten en contra del proyecto.
Los gobernadores argumentan que, aunque la legislación laboral argentina necesita actualización debido a la evolución tecnológica y social, la reforma en cuestión pone en riesgo los derechos laborales y las protecciones existentes. Aseguran que la propuesta, presentada como una “modernización”, en realidad socava derechos individuales y colectivos en un contexto de creciente incertidumbre laboral.
Además, destacaron que la reforma se plantea dentro de una política económica que ha resultado en una caída de la actividad y un aumento del desempleo. Aclararon que no se oponen a cambios en la legislación laboral, sino a este conjunto de medidas que consideran desprotectoras.
Finalmente, los mandatarios señalaron que la evidencia histórica sugiere que la flexibilización laboral no conduce a la creación de empleo, sino que facilita despidos y disminuye los estándares de protección. Expresaron su preocupación por la posible legalización de mecanismos que permitirían reducciones salariales y limitaciones de derechos en situaciones de enfermedad.