El 19 de febrero, se llevará a cabo un paro general nacional de 24 horas convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT), lo que generará importantes alteraciones en los bancos. Este movimiento, que se opone a la reforma laboral propuesta por el Gobierno, marca la cuarta huelga durante la actual gestión, aunque en esta ocasión no habrá movilizaciones en la calle, sino una parálisis total del transporte público.
La Asociación Bancaria se suma al paro, lo que implica la suspensión de trámites presenciales y operaciones que requieran personal en sucursal. Esto podría causar un impacto considerable en las actividades comerciales que dependen de gestiones inmediatas, obligando a las empresas a reprogramar sus actividades para el 20 de febrero.
Este paro refleja un clima de descontento social y laboral, intensificado por la precarización de los derechos laborales en un contexto económico difícil. La CGT busca visibilizar la situación crítica que enfrentan muchos trabajadores. En La Rioja, se espera con atención cómo se desarrollará esta medida y sus repercusiones en la vida cotidiana de los ciudadanos.