La CGT, liderada por el secretario general Jorge Sola, ha declarado su intención de judicializar la reforma laboral si el Congreso la aprueba. En una entrevista reciente, Sola destacó que hay principios constitucionales que se verían vulnerados, como el 14 bis y el de no regresividad de los derechos sociales.
El dirigente sindical enfatizó el rechazo total a la reforma, argumentando que no se trata de un solo artículo, sino de una oposición a un programa que ignora a los trabajadores. La decisión de realizar un paro nacional se tomó en función de su desaprobación general hacia la reforma, la cual considera perjudicial para los derechos laborales.
Sola también indicó que la acción de la CGT no está dirigida contra un gobierno específico, sino que responde a un proyecto que afecta el tejido social. Entre los aspectos más controvertidos de la reforma, mencionó las indemnizaciones y los derechos sindicales, afirmando que no representa una modernización sino un retroceso en los derechos laborales.
El plan de acción de la CGT seguirá adelante, con Sola afirmando que la lucha se intensificará, ya que consideran que las medidas tomadas por el gobierno son contrarias a la Constitución.