La educación primaria en Argentina experimentará cambios significativos en su estructura, lo que afectará la organización y el presupuesto del sistema educativo. Un informe de Argentinos por la Educación indica que, hacia 2030, la matrícula del nivel primario podría disminuir en un 27%, lo que representa aproximadamente 1.200.000 alumnos menos en comparación con 2023. Esta caída se atribuye a la reducción sostenida de la natalidad en el país.
El análisis destaca que esta tendencia impactará en todas las jurisdicciones, forzando una reevaluación en la asignación de recursos, desde la organización de las aulas hasta la distribución del personal docente. Se prevé que, si se mantiene la cantidad actual de secciones, la proporción de aulas con más de 25 alumnos pasará del 43,5% al 3,9% para 2030, mientras que las secciones con menos de 20 alumnos aumentarán del 21,5% al 71%. Esto implicará una reducción de 50.034 secciones y 71.250 cargos docentes en todo el país.
Según Leyre Sáenz Guillén, analista de datos, la caída de la natalidad en Argentina, que ha sido del 40% en la última década, afecta directamente a la matrícula escolar. Este fenómeno genera un debate sobre la distribución de los docentes y la utilización de la infraestructura educativa ante un alumnado en disminución.