Este jueves se debatirá la modificación de la Ley de Glaciares (26.639), que busca redefinir la protección del ambiente periglacial en Argentina. El Gobierno propone atraer proyectos de megaminiería y hidrocarburos, enfrentándose a la resistencia de sectores ambientalistas. En el Senado, el bloque de La Libertad Avanza (LLA) intentará cambiar artículos que protegen las reservas hídricas, buscando otorgar mayor autonomía a las provincias sobre sus recursos.
Entre las propuestas se encuentra el reconocimiento del dominio provincial sobre los recursos naturales, tal como establece el artículo 124 de la Constitución Nacional. Sin embargo, el bloque justicialista se opone, argumentando que esto podría comprometer la prohibición de actividades perjudiciales para los glaciares y cuencas hídricas, esenciales para el suministro de agua potable.
El oficialismo apoya la habilitación de proyectos en megaminiería, mientras que los justicialistas priorizan la preservación de las reservas de agua dulce. La normativa actual ha sido criticada por generar "inseguridad jurídica" y paralizar inversiones, lo que lleva a un debate sobre el equilibrio entre desarrollo económico y protección ambiental.