El reciente cambio en la dirección de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) ha generado un gran revuelo en el ámbito energético argentino. Javier Milei ha oficializado la designación de Diego Luis Adúriz como nuevo director ejecutivo, quien ocupará el cargo hasta enero de 2031. Adúriz, primo del ministro de Economía Luis "Toto" Caputo, renunció a su puesto como consejero para asumir esta nueva responsabilidad.
Simultáneamente, el ingeniero civil Alfonso Peña, quien se desempeñaba como director de la hidroeléctrica, ha presentado su renuncia y ha sido reubicado como consejero hasta marzo de 2027. Peña tiene vínculos directos con Mauricio Macri, lo que ha llevado a interpretaciones sobre la continuidad de influencias políticas dentro del ente.
Este movimiento es visto como un indicio de que la EBY, con sueldos dolarizados y una historia de opacidad, podría estar siendo utilizada nuevamente como una herramienta política, en lugar de un simple mecanismo técnico de gestión. Las relaciones entre Macri y el ex presidente paraguayo Horacio Cartes se encuentran en el centro de la discusión, a pesar de no haber formalizado una sociedad.