Durante la apertura de las sesiones ordinarias en la Legislatura provincial, el gobernador Ricardo Quintela expuso la grave situación económica que enfrenta La Rioja, señalando que la deuda de la Nación con la provincia supera los mil millones de dólares. En su discurso, destacó el impacto negativo de las políticas del Gobierno Nacional, describiendo el momento actual como el más complejo de la historia reciente.
Quintela cuestionó cómo gestionar una provincia que se siente «castigada» por el poder central, planteando interrogantes sobre los ajustes en salarios, educación y salud. También subrayó la caída de la construcción, comparándola con los niveles críticos de la pandemia, lo que ha generado una incertidumbre extrema para muchas familias.
El mandatario rechazó cualquier subordinación a la administración central, afirmando que La Rioja no pide limosnas, sino que exige lo que le corresponde. Además, criticó la gestión de Milei, argumentando que su enfoque económico desatiende a la mayoría de la población.