La discusión sobre la reforma laboral en Argentina avanza con la presentación del texto final que será sometido a debate en el Senado. Este documento es el resultado de un diálogo entre la senadora Patricia Bullrich y diversos bloques, buscando un consenso que reduzca la litigiosidad y fomente la contratación en el sector privado.
El eje central de la reforma es el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que obligará a los empleadores a contribuir mensualmente entre el 1% y el 2,5% de la masa salarial, funcionando como un seguro de desempleo privado. Esto reemplaza la indemnización por despidos, permitiendo a los trabajadores acceder a sus cuentas individuales en caso de desvinculación.
La reforma también afectará a sectores críticos, regulando la situación de trabajadores de plataformas digitales, quienes serán considerados "prestadores independientes". Además, se establecen nuevas normas para servicios esenciales, obligando a los gremios a garantizar un mínimo del 75% de prestación durante huelgas y tipificando como "infracción muy grave" la obstrucción a empresas.
Uno de los puntos más debatidos es la modificación de la Ley 14.250, que a partir del 1 de enero de 2028 eliminará la obligatoriedad de cuotas solidarias, permitiendo que ningún trabajador sufra descuentos sin su consentimiento. También se impondrá un límite a las contribuciones patronales, restringiendo la recaudación de las cúpulas gremiales y empresariales.