La aprobación del Régimen Penal Juvenil en la Cámara de Diputados impulsa su discusión en el Senado, donde se prevé una votación el próximo jueves. La jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, lidera esta iniciativa que contempla una baja en la edad de imputabilidad de 16 a 14 años, un tema que ha generado un intenso debate en el ámbito legislativo.
Esta nueva ley, que busca actualizar una normativa de la dictadura, introduce sanciones alternativas a la privación de libertad y establece que los menores no deben ser alojados junto a adultos en centros de reclusión. Además, se proponen medidas para la reinserción social de los jóvenes infractores, y se descarta la posibilidad de condenas a reclusión perpetua, fijando un máximo de 15 años de prisión.
El proyecto también incluye un esquema de penas donde se eliminan las sanciones de prisión para delitos con penas menores a 3 años, priorizando un enfoque educativo. Sin embargo, se requiere un financiamiento adecuado, con más de 20 mil millones de pesos destinados a la Defensoría General y 3 mil millones de pesos al Ministerio de Justicia, en un contexto donde Argentina aún carece de un régimen penal para menores.