La provincia de La Rioja se encuentra entre las de menor aporte al turismo en Argentina, destacándose por una baja participación en el crecimiento del sector. Este panorama contrasta con otras provincias que han logrado captar una mayor cantidad de visitantes, lo que resalta la necesidad de estrategias para mejorar su atractivo turístico.
Según datos recientes, La Rioja enfrenta desafíos significativos en la promoción de sus destinos, lo que limita las oportunidades de desarrollo económico a través del turismo. Iniciativas para diversificar la oferta turística podrían ser clave para revertir esta situación.
Se espera que, a medida que se implementen nuevas políticas y se mejoren las infraestructuras, la provincia pueda incrementar su relevancia en el mapa turístico nacional.