La comunidad científica argentina enfrenta una crisis profunda, con al menos 379 profesionales en riesgo de desvinculación del Conicet a partir de julio. Esta situación ha llevado a la convocatoria de una movilización nacional para el lunes 1 de julio en el Polo Científico de Palermo. Los trabajadores científicos, organizados por el Colectivo de Becarias y Becarios Posdoctorales, advierten que desde diciembre de 2023 se pierden cerca de ocho puestos de trabajo diarios.
El presupuesto destinado a ciencia y tecnología ha caído al 0,14% del Producto Bruto Interno, cifra inferior a la registrada tras la crisis de 2001. Esta reducción ha provocado la paralización del financiamiento de proyectos clave y el desmantelamiento de la Agencia I+D+i, afectando numerosas líneas de investigación. Además, hay demoras significativas en la incorporación de personal, con 585 cargos pendientes de efectivización de 2022 y 400 puestos concursados en 2023 aún sin cubrir.
La situación también impacta en el ámbito sanitario, ya que muchos investigadores han perdido su cobertura médica debido a problemas en la obra social Unión Personal. En varias provincias, el servicio ha estado suspendido o presenta irregularidades durante dos años, y donde aún funciona, los coseguros son inasequibles. En respuesta, las autoridades han propuesto un bono de 90 mil pesos mensuales a cambio de renunciar a la obra social, lo que ha generado un fuerte rechazo entre los gremios científicos.