El ministro de la Secretaría de Energía, Adolfo Scaglioni, anunció un congelamiento de tarifas como parte de medidas para "sostener la economía familiar" ante la crisis económica que afecta a muchas familias en La Rioja. Esta decisión, según el funcionario, busca aliviar el impacto del ajuste económico en el bolsillo de la gente, especialmente en un contexto donde las temperaturas superan los 45 grados en verano, lo que hace del uso del aire acondicionado una necesidad básica.
Scaglioni enfatizó la situación de la provincia, que enfrenta condiciones particulares como la dependencia del suministro de agua potable de perforaciones, lo que requiere un alto consumo energético. "La crisis hídrica nos obliga a profundizar pozos, alcanzando hasta 300 metros, lo que demanda bombas de gran potencia", explicó.
La medida incluye el congelamiento de servicios de energía, agua, transporte y conectividad, además de una reducción del 20% y el congelamiento de cuotas para viviendas sociales. Aunque celebrada por diversos sectores, también ha recibido críticas por ser considerada insuficiente ante la magnitud de la crisis estructural que atraviesa el interior del país.