El sector farmacéutico de La Rioja se muestra inquieto ante la propuesta del PAMI de cancelar parte de su deuda mediante Letras de Capitalización en lugar de efectuar pagos en efectivo, como lo estipulan los convenios vigentes. La farmacéutica Silvia Brizuela expresó el malestar generalizado y la incertidumbre que esta nueva modalidad genera, especialmente en un contexto complicado por el retraso en el pago de prestaciones de marzo y abril.
Brizuela criticó el cambio unilateral de las “reglas de juego”, subrayando que las farmacias están acostumbradas a gestionar pagos administrativos y no a operar en un sistema financiero desconocido. Esto plantea un desafío significativo para el sector. La preocupación se centra en cómo se implementará este esquema, dado que las letras tienen un vencimiento para el 31 de julio, lo que afecta la previsibilidad financiera de las farmacias y, por ende, el acceso de los pacientes a sus medicamentos.
A pesar de la resistencia al cambio, se reconoce la magnitud de la deuda acumulada. Brizuela enfatizó que la mayor pérdida sería no cobrar la deuda, sugiriendo que, aunque la propuesta del PAMI los somete a un terreno desconocido, es preferible a no recibir pago alguno. Con más de 5 millones de afiliados, el PAMI juega un papel crucial en el mercado farmacéutico, siendo el principal fijador de precios del sector.
Finalmente, Brizuela tranquilizó a la ciudadanía asegurando que los medicamentos dispensados, mayoritariamente genéricos de confianza, cumplen con todos los procesos de validación necesarios para garantizar la salud de los pacientes, destacando la necesidad de una solución efectiva a la situación actual.