Un nuevo estudio presentado por Martín Rossi plantea interrogantes sobre la congelación de óvulos y su impacto en la maternidad. Según su modelo, tener más tiempo biológico puede llevar a que las mujeres posterguen la llegada de su primer hijo, lo que podría resultar en familias más pequeñas. Esta paradoja desafía la percepción común de que la congelación de óvulos siempre es una solución para aumentar las probabilidades de ser madre.
El análisis sugiere que, aunque la opción de congelar óvulos ofrece flexibilidad, también puede elevar las expectativas y el momento de la decisión de tener hijos. Esto invita a reflexionar sobre las implicancias sociales y personales de la maternidad en un contexto donde las mujeres buscan equilibrar su vida profesional y familiar.