El presidente Javier Milei ha intensificado su confrontación con el periodismo, utilizando términos como "mentirosos" y "golpistas" para referirse a ciertos periodistas. Esta situación ha suscitado un debate sobre la libertad de expresión en Argentina, con críticas hacia la gestión del presidente por parte de organizaciones como Amnistía Internacional.
En una entrevista, Mariela Belski, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Argentina, expresó que los ataques de Milei al periodismo son "sistemáticos" y limitan el acceso a la información, considerado un derecho humano. Según Belski, estos insultos no son meros exabruptos, sino parte de un patrón que afecta la libertad de prensa en el país.
Belski destacó que la libertad de prensa es fundamental para la democracia, ya que permite a la sociedad acceder a la información necesaria para la toma de decisiones. El debate se centra en cómo estos ataques pueden repercutir en la capacidad del periodismo para investigar y preguntar sin temor.