El Domingo de Ramos marca el comienzo de la Semana Santa en La Rioja, un momento significativo en la liturgia católica que invita a la reflexión sobre el sacrificio de Cristo. Esta celebración, que concluye la Cuaresma, incluye la bendición y procesión de ramos, así como una misa que rememora la Pasión de Cristo y su entrada triunfal en Jerusalén.
Los fieles participan en la bendición de los ramos, símbolo de victoria y paz, recordando cómo Jesús fue recibido con júbilo por la multitud. Durante la misa, se proclama la Pasión según el Evangelio, un momento que resalta el misterio de la entrega de Cristo, omitiendo ciertos signos litúrgicos habituales.
La práctica de bendecir los ramos se remonta al siglo IX en la Iglesia de Roma, y estos son conservados por los creyentes en sus hogares como un símbolo de fe. La celebración del Domingo de Ramos, por lo tanto, no solo da inicio a una etapa crucial en el calendario litúrgico, sino que también invita a los católicos a profundizar en su espiritualidad durante la Semana Santa.