
En un diálogo reciente con MEDIOS RIOJA, Rodrigo Carrizo, presidente de la Cámara Empresarial Riojana, subrayó el avance en las negociaciones con la operadora Vicuña S.A., destacando que la provincia cuenta con proveedores capacitados para enfrentar los desafíos que se avecinan. Carrizo afirmó que la minería no es solo una posibilidad, sino una necesidad urgente, y anticipó la firma de un convenio para integrar a las empresas locales en la cadena de valor de los proyectos mineros.
«Como provincia ya entramos en una línea de matriz productiva. El sector empresario consideró un buen punto de partida la reunión con Vicuña S.A.», indicó Carrizo. Sin embargo, fue claro al señalar que las empresas riojanas requieren una mayor visibilidad, especialmente en las zonas limítrofes con San Juan. A pesar de que los grandes proyectos mineros suelen demandar entre cinco y seis años para su consolidación total, Carrizo enfatizó que el sector privado local no está inactivo. Según el dirigente, existe una amplia gama de proveedores listos para operar en diversas áreas.
En el área de Construcción y Maquinaria, hay empresas preparadas para la apertura de caminos y el montaje de módulos. En Servicios Técnicos, se cuentan con profesionales en seguridad e higiene, así como geólogos con experiencia. En cuanto a Logística, las empresas locales poseen la capacidad operativa necesaria para acompañar el proceso desde la fase de prospección. «Tenemos que prepararnos y ver a los vecinos, como Catamarca y San Juan, donde hay cientos de empresas exponiendo sus experiencias. Nosotros estamos capacitados para acompañar este proceso», sostuvo Carrizo.
Otro aspecto relevante para el sector empresarial es el marco legal que regula la actividad. Carrizo destacó la importancia del Plan Quinquenal y la Ley de Proveedores Mineros, que proporciona un marco regulatorio a la mano de obra local. En este contexto, consideró fundamental que La Rioja adhiera al RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones) para garantizar un flujo de inversiones ordenado. Esto no solo serviría para atraer inversiones, sino también para potenciar el desarrollo de la minería como motor económico de la provincia.
Uno de los temas más sensibles abordados durante la entrevista fue la comparación con los conflictos ambientales del pasado, particularmente lo ocurrido en Famatina hace dos décadas. Carrizo afirmó que ese escenario ha sido superado gracias a los avances tecnológicos y la evolución de la demanda social. «Lo de Famatina fue hace 20 años. Hoy la tecnología cambió y los controles sobre las mineras son muchísimos. La sociedad lo ve de otra manera; la misma gente del interior pide mano de obra. Licencia social hay», expresó.
Finalmente, Carrizo resaltó que la minería «genera valor hacia abajo», beneficiando no solo a los trabajadores directos, sino a toda la cadena de servicios. Hoy, el sector privado observa con buenos ojos la apertura y el diálogo constante con el Estado provincial y el Ministerio de Trabajo y Empleo, lo que podría ser clave para un futuro en el que La Rioja potencie su capacidad productiva a través de la minería y otros sectores económicos.