El gobernador Ricardo Quintela lideró un acto de señalización en homenaje a los sacerdotes asesinados durante la última dictadura cívico-militar, en el marco de la conmemoración por los 50 años del golpe de Estado en Argentina. Este evento tuvo lugar frente a la vivienda de las hermanas Josefinas, un sitio que simboliza el compromiso social y religioso de aquellos perseguidos.
La reciente señalización de la Ruta de los Mártires se presenta como un hito en la memoria colectiva de La Rioja, buscando mantener vivo el legado de las víctimas. Quintela destacó la importancia de recordar los crímenes de la noche del 18 de julio de 1976, donde se secuestraron a Gabriel Longueville y a Fray Carlos de Dios Murias, y enfatizó la necesidad de no olvidar estos hechos trágicos.
Bajo el lema de “Memoria, Verdad y Justicia”, el acto concluyó con un llamado a la reflexión sobre la defensa de los derechos humanos. Esta iniciativa forma parte de un esfuerzo más amplio por educar a las nuevas generaciones sobre la importancia de recordar y honrar a quienes lucharon por la justicia y la verdad en Argentina.