La comunidad de Las Padercitas celebra el regreso de la Santa Misa a la Iglesia del Tinkunaco, tras casi seis meses de cierre. Este logro es resultado de un diálogo efectivo entre los vecinos y la Orden Franciscana, que permitió reanudar las celebraciones litúrgicas a pesar del plan de restauración del templo, el cual se estima durará una década.
Andrea Carrizo, referente del grupo que promovió la reapertura, destacó la importancia de recuperar la identidad espiritual del lugar, enfatizando que la solución se logró a través de la comunicación y no de la confrontación. La reanudación de las actividades pastorales se autorizaron tras un conflicto que surgió durante la Semana Santa, cuando algunos vecinos se opusieron a una propuesta de cata de vinos en el predio.
A partir del último fin de semana, los fieles podrán asistir a la Eucaristía todos los domingos a las 09:00 horas, lo que revitaliza la vida comunitaria en torno a la iglesia. Además, existe un convenio entre la orden religiosa y el municipio para realizar trabajos de reparación en las áreas exteriores del templo, asegurando su preservación para futuras generaciones.