El Tribunal Superior de Justicia de la Provincia de La Rioja ha tomado la decisión de imponer una restricción de contacto por 120 días a una magistrada de la Primera Circunscripción, tras recibir numerosas denuncias por conductas inapropiadas y situaciones de intimidación. Esta medida se enmarca dentro de las facultades del tribunal para abordar presuntas violencias laborales.
Los informes analizados en una reciente reunión del TSJ incluyen varios expedientes que evidencian episodios de trato inadecuado y exigencias consideradas improcedentes hacia el personal judicial. Testimonios de empleados, secretarias y otras magistradas han puesto de manifiesto tensiones y conflictos en el ambiente laboral, así como problemas organizativos relacionados con la gestión de expedientes.
Con el objetivo de preservar un entorno laboral adecuado, el TSJ ha prohibido cualquier tipo de contacto entre la magistrada y el personal que no pertenece a su sala, incluyendo a juezas y funcionarios de otras salas de la Cámara Primera. Esta restricción, que comienza a regir desde su notificación, contempla sanciones en caso de incumplimiento, reafirmando el compromiso del tribunal con la integridad del servicio de justicia.