El abogado Gabriel Pavón presentó un recurso ante la Justicia argumentando que su defendida, Anaí Gómez, no estaba en el hospital al momento del fallecimiento del bebé Simón. La defensa sostiene que la acusación de homicidio culposo carece de fundamentos sólidos.
El hecho, ocurrido el 8 de febrero, terminó en tragedia debido a una asfixia neonatal. Según la acusación, tanto Gómez como el licenciado Paz intervinieron en el parto, pero la defensa afirma que la participación de Gómez se limitó a su turno, que finalizó a las 8 de la mañana, antes del fatal desenlace que sucedió a las 10:45.
Pavón solicitó la nulidad del decreto de apertura de la causa ante la jueza Gisella Flamini, argumentando que en el documento no se detalla la conducta ilícita atribuida a Gómez. La defensa destaca que durante el tiempo que estuvo en el hospital, Gómez realizó procedimientos estándar, como la rotura de bolsa, antes de que otros profesionales asumieran el control del parto.
El abogado considera que la imputación es arbitraria y no refleja lo ocurrido en la sala de partos, cuestionando la falta de claridad en las acusaciones y la participación de otros médicos durante el intervalo crítico.