Las observaciones de Alberto Kohan, exfuncionario argentino, abordan la concentración del poder en el país durante los años noventa y su impacto en la política actual. Según Kohan, la frase "el poder no se comparte ni aun con quien se duerme" refleja un estilo de gobierno que se destacaba por su centralización autoritaria.
Su análisis resalta que las repercusiones de ese período son visibles en el contexto político contemporáneo. Además, propone una revisión crítica de las dinámicas que han configurado estrategias de liderazgo y el ejercicio del poder en la actualidad, invitando a la reflexión sobre la influencia persistente de estas prácticas en la política de Argentina.