El sector industrial ha expresado su descontento respecto a la representatividad del presidente de la Unión Industrial Argentina. Las cámaras afirman que este dirigente ha expuesto a las empresas a las críticas del presidente, lo que ha creado un clima de tensión en el ámbito fabril.
Asimismo, se ha señalado que el estudio jurídico asociado a este líder mantiene negocios en conexión directa con la Casa Rosada, lo que ha aumentado las interrogantes sobre su rol y la efectividad de su gestión. Esta situación ha generado un debate sobre la capacidad de la representación industrial en el país.