El ex ministro de Planificación, Julio De Vido, obtendrá el beneficio de la prisión domiciliaria tras una decisión de la Cámara de Casación. De Vido, condenado por su papel en la tragedia de Once, abandonará la cárcel de Ezeiza donde cumplía su condena debido a su estado de salud, que incluye un reciente infarto y otras afecciones. Esta medida se basa en informes médicos que indican un “alto riesgo cardiovascular”.
La resolución de los jueces Carlos Mahiques, Mariano Borinsky y Guillermo Yacobucci anula un fallo anterior del Tribunal Oral Federal que había rechazado su pedido de prisión domiciliaria. Además, se establece que el juez de ejecución deberá mantener un control periódico sobre De Vido durante el cumplimiento de su condena en casa.
Este caso sigue siendo objeto de debate en la sociedad argentina, especialmente por las implicaciones que tiene en el sistema judicial y la percepción de la justicia en casos de corrupción. La tragedia de Once, que dejó una huella profunda en la seguridad ferroviaria, vuelve a ser un tema candente a medida que se analiza la equidad en el tratamiento de los ex funcionarios condenados.