Este martes 24 de marzo se recuerda el 50º aniversario del golpe de Estado de 1976 en Argentina, un evento que dejó una profunda huella en la historia del país. Las fuerzas armadas, lideradas por Jorge Rafael Videla, Emilio Massera y Orlando Agosti, derrocaron a la vicepresidenta Estela Martínez, quien estaba al frente del Poder Ejecutivo.
El golpe dio inicio al Proceso de Reorganización Nacional, un periodo marcado por la represión sistemática, calificada como terrorismo de Estado en el Juicio a las Juntas Militares. Durante este tiempo, se llevaron a cabo secuestros, torturas y desapariciones forzadas, con la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) como uno de los centros clandestinos más notorios.
La represión afectó a numerosos militantes políticos, sindicales y sociales, con el objetivo de reestructurar la economía y disciplinar a la sociedad. En los meses previos al golpe, el país atravesaba una grave crisis económica, que incluyó un plan de ajuste severo que generó una inflación de 182% anual y un colapso en los salarios reales.
Además, el ambiente de violencia política se vio intensificado por acciones de grupos como la Triple A, que cometió asesinatos y secuestros, mientras que guerrilleros del ERP y Montoneros enfrentaban a las fuerzas de seguridad. Este contexto de inestabilidad propició el golpe, visto por muchos como el fin de la democracia en Argentina.