La Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR) se encuentra en una situación crítica debido al desfinanciamiento del sistema educativo. Autoridades de la universidad, como el vicerrector Oviedo y el secretario de Relaciones Institucionales, Isaías Díaz, han manifestado su preocupación por la escasez de fondos que solo permite cubrir parcialmente los sueldos de docentes y no docentes, dejando sin recursos otros gastos operativos.
Ante esta situación, la UNLaR se adhiere a la Marcha Federal Universitaria, cuyo objetivo es visibilizar la precariedad de la educación pública y unificar demandas bajo la Ley de Financiamiento Universitario. Oviedo destacó la importancia de esta movilización, señalando que no se trata solo de cuestiones salariales, sino de la supervivencia de la estructura universitaria misma.
Díaz también enfatizó que la crisis en la educación afecta directamente la soberanía y el desarrollo regional, mencionando que la universidad alberga a 15 mil ingresantes cuyos futuros dependen de la gratuidad educativa. Las autoridades están dispuestas a recibir auditorías sobre el uso de los recursos, pero exigen que se atiendan sus necesidades financieras.