La Plaza de Mayo se convirtió en un punto de encuentro para miles de personas que llegaron desde diversos sectores de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano, en una jornada que conmemoró el 50° aniversario del golpe de Estado de 1976. La movilización, una de las más numerosas en años recientes, reflejó un profundo sentido de recuerdo y demanda de justicia.
A partir del mediodía, diversas organizaciones sociales, políticas, sindicales y de derechos humanos comenzaron a llegar al centro porteño. La Cámpora inició su marcha a las 7 de la mañana desde la ESMA, deteniéndose brevemente frente al domicilio de Cristina Fernández de Kirchner, quien cumple prisión domiciliaria, antes de dirigirse a la Plaza. En el lugar, se vieron familias y jóvenes portando fotos de desaparecidos, así como pañuelos blancos y carteles con consignas emblemáticas.
Los cánticos resonaron en el aire, con frases como “30.000 compañeros desaparecidos presentes, ahora y siempre” y “Nunca más”. La jornada también se replicó en otras ciudades argentinas, como Córdoba, Rosario y Mendoza, reafirmando la importancia de la memoria, la verdad y la justicia en todo el país.