Según un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el movimiento turístico durante el último fin de semana largo fue calificado como “baja intensidad”, afectado por el contexto económico y la capacidad adquisitiva de la población. Se estima que se movilizaron 1.012.000 personas, generando un impacto económico de $231.084 millones.
El análisis revela que los turistas optaron por escapadas cortas y cuidaron sus gastos, priorizando rubros como alimentos, alojamiento y transporte. A pesar de este comportamiento, el número de viajeros creció un 48,8% en comparación con el mismo período de 2025, aunque el gasto promedio diario descendió a $103.793, lo que representa una caída del 7% respecto al feriado de Carnaval.
La estadía promedio fue de 2,2 noches, cifra considerada baja para un fin de semana largo, influenciada por el aumento de precios de los combustibles. Además, se observó una mayor presencia de turistas internacionales, lo que dinamizó ciertos puntos turísticos, reflejando la necesidad de fomentar un turismo más sostenible y accesible.