La situación actual de la industria en La Rioja es crítica, según Juan Carlos Serrano, presidente de la Unión de Industrias Riojanas (UNIR). En sus declaraciones, advirtió sobre una caída constante en el consumo y una presión fiscal que asfixia a las empresas. Aseguró que no se enfrenta a un cierre masivo, sino a un desangramiento progresivo que afecta la viabilidad de muchas empresas.
Serrano explicó que el mercado interno ha dejado de ser un soporte viable, ya que los consumidores enfrentan una disminución en su poder adquisitivo. Esta tendencia se ha mantenido durante todo el año, lo que ha llevado a las empresas a luchar por sobrevivir. Además, criticó la gestión del organismo recaudador, ARCA, que estaría implementando embargos de manera rápida y dinámica.
El dirigente también se refirió a la competencia desleal que generan las importaciones, las cuales ingresan en condiciones injustas. Según Serrano, la apertura comercial actual favorece a productos extranjeros, lo que agrava la situación de la industria local. En este contexto, las empresas no pueden trasladar el aumento de costos a los precios, lo que limita su capacidad de competir en el mercado.