La FIFA ha iniciado una investigación sobre los incidentes violentos ocurridos tras la final de la Copa del Mundo, en la que Argentina fue derrotada por España. El organismo rector del fútbol mundial ha designado a un fiscal de disciplina y ética para examinar los hechos que se desarrollaron en el estadio MetLife de Nueva Jersey.
Los altercados involucraron a miembros del equipo argentino, incluidos Nahuel Molina y Leandro Paredes, quienes se enfrentaron a los jugadores españoles durante las celebraciones de la victoria. La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) podría enfrentarse a sanciones, que incluyen multas, y los jugadores implicados podrían recibir suspensiones.
Leandro Paredes, quien había sido expulsado por el árbitro Slavko Vincic después de un empujón a Eric García, vio su tarjeta roja eliminada poco después, y la FIFA confirmó que no se tomarían medidas disciplinarias en ese momento. Argentina ya había experimentado la expulsión de Enzo Fernández durante el partido, quien recibió su segunda tarjeta amarilla en el tiempo de descuento.