La reciente expulsión del abogado y politólogo Martín Illanez, integrante de la Universidad Popular de Barrios de Pie, ha generado una fuerte controversia en el ámbito de los derechos humanos. Illanez formaba parte de una misión internacional que buscaba observar la situación de los derechos humanos en Bolivia, pero fue interceptado por las autoridades bolivianas al llegar al aeropuerto de La Paz.
La comitiva, que había ingresado sin inconvenientes por Santa Cruz de la Sierra, fue sorprendida cuando funcionarios de Migraciones les confiscaron documentos personales y trataron de encerrarlos en la «Sala de Inadmitidos» sin justificación legal. A pesar de la tensión, Illanez y su equipo se negaron a la detención arbitraria, lo que llevó a las fuerzas de seguridad a proceder a su expulsión forzada hacia Santa Cruz.
Para sus colegas y organizaciones sociales, este episodio no solo atenta contra la labor de los observadores, sino que también refleja una preocupante situación sobre las libertades democráticas en Bolivia. La imposibilidad de Illanez de realizar su trabajo en La Paz limita la capacidad de relevar denuncias sobre las protestas sociales recientes en el país.