El cierre definitivo de la fábrica textil KM Tex ha dejado a 25 familias sin empleo, intensificando la crisis en el sector industrial de la provincia. La noticia fue confirmada por Miriam Espinosa, titular de la Secretaría de Trabajo, quien explicó que la decisión se debió a la falta de pedidos que llevó a los propietarios a cesar las actividades de la planta.
En su máxima actividad, KM Tex llegó a emplear a 100 operarios, pero cerró sus puertas con solo 25 trabajadores en plantilla, quienes ahora están desvinculados. Los afectados están organizados a través de la Federación Obrera Nacional de la Industria del Vestido y Afines (FONIVA), que mantiene contacto con las autoridades laborales para seguir el proceso de desvinculación.
Este cierre se suma a la difícil situación económica que enfrenta el sector manufacturero local, lo que genera preocupación sobre la estabilidad del empleo industrial en la provincia. La experiencia de KM Tex refleja los retos que enfrentan las empresas debido a la competencia y la escasez de demanda, creando un ambiente de incertidumbre tanto para empleadores como para empleados.