El proceso judicial por el asesinato de Emir Paz en Vichigasta está en una fase crucial debido a cambios en la acusación contra los imputados. La defensa de Mauricio Vergara, liderada por el abogado Rafael Ocampo, rechazó la figura de coautoría y cuestionó la validez del relato fiscal, que ha variado desde el inicio del caso.
Ocampo argumentó que, aunque el Ministerio Público puede ajustar la calificación legal, no se puede modificar el hecho histórico en que se basa la imputación original. La defensa sostiene que esta modificación perjudica el derecho a la defensa de Vergara, quien ha colaborado desde el inicio de la investigación.
Un elemento crítico es la supuesta contradicción en la versión de los hechos, donde se argumenta que Vergara sujetó a la víctima mientras la hermana de esta la atacaba. Ocampo destaca que esta secuencia presenta una "imposibilidad material", cuestionando así la lógica de la acusación de coautoría.
Además, la defensa apunta a la inconsistencia en el testimonio de la hermana de la víctima, quien ha cambiado su versión en múltiples ocasiones. En este contexto, la defensa sugiere que tensiones familiares podrían haber influido en el desarrollo del crimen. La causa se encuentra actualmente en apelación y se prevé un debate oral complicado, donde la prueba pericial médica jugará un papel crucial.