El juicio por la muerte de Trini Ruarte ha comenzado, generando un ambiente de profunda emoción y dolor entre sus familiares. En la primera jornada, Luna, el único acusado, decidió no declarar, lo que intensificó la indignación de los presentes en la sala. Milena, la hermana de la víctima, expresó su angustia al ver al imputado en el juicio, afirmando que fue devastador observarlo "como si nada" mientras su familia lloraba su pérdida.
Milena criticó la falta de comunicación y arrepentimiento por parte de Luna, quien no mostró señales de remordimiento durante las declaraciones de los padres de Trini y una amiga cercana. Esta última aportó detalles desconocidos por la familia, incluyendo que sus padres no estaban al tanto de que ella iba a salir esa noche. Mientras tanto, el entorno de Luna propuso que él se retiró del lugar debido a una supuesta agresión.
Con una calificación legal que podría resultar en una pena de hasta seis años de prisión, el sentimiento predominante entre los seres queridos de Ruarte es de bronca e impotencia, en espera de que el juicio avance y se haga justicia.