La Argentina se encuentra en una posición favorable tras la implementación de un nuevo esquema de aranceles por parte de la administración de Donald Trump, que establece tasas de entre el 10% y el 12,5% para sesenta socios comerciales. Este escenario, marcado por una intensa guerra comercial, ha permitido al país mantener su arancel base mínimo del 10%.
Además, Argentina ha logrado preservar las excepciones que habían sido negociadas previamente, lo que refuerza su situación frente a los nuevos aranceles. Este contexto plantea importantes desafíos y oportunidades para el comercio argentino en el ámbito internacional.