El sábado, miles de argentinos se congregaron en Times Square, transformando el emblemático lugar en un escenario festivo. Con canciones como "Soy hincha de la selección" y "El que no salta es un inglés", los hinchas crearon un ambiente vibrante que resonó entre los rascacielos de Manhattan. La escena fue tan imponente que la Policía de Nueva York tuvo que implementar un operativo inusual, peatonalizando varias cuadras para manejar la multitud creciente.
El fervor futbolístico se hizo evidente con la presencia de numerosas camisetas de clubes argentinos, como Belgrano y Talleres, mientras los hinchas dejaban de lado sus rivalidades para unirse en torno a la selección nacional. Las banderas de íconos como Lionel Messi y Diego Maradona ondeaban entre la multitud, que superaba en número a los aficionados españoles presentes.
La atmósfera, cargada de emoción y camaradería, se convirtió en una imagen memorable para quienes pudieron experimentar el poder del fútbol argentino, destacando la pasión que despierta en cada rincón del mundo.