El Gobierno nacional ha activado un programa de adelantos de coparticipación federal para ayudar a provincias que enfrentan dificultades financieras, siendo La Rioja una de las principales beneficiarias. Esta medida busca garantizar el pago de salarios y servicios esenciales, en un contexto de caída en la recaudación fiscal.
El esquema, gestionado por el Ministerio de Economía, no es un subsidio, sino un anticipo de recursos que pertenecen a las provincias y que se giran anticipadamente para proporcionar liquidez. Se estima que el programa alcanzará un total de $400.000 millones con una tasa de interés del 15%, inferior a las tasas del mercado, evitando así un endeudamiento excesivo de las provincias.
Las negociaciones para implementar esta medida involucraron a figuras clave como el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo. Además, el diputado Diego Santilli jugó un papel crucial como mediador entre las demandas de los gobernadores y las exigencias del Gobierno. En La Rioja, las gestiones del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, fueron determinantes para asegurar el flujo de fondos.
Este nuevo esquema tiene como objetivo no solo atender las necesidades inmediatas, sino también estabilizar la economía provincial, que depende de la recaudación fiscal. A medida que se implemente el programa, se espera que se restablezca la normalidad en las operaciones de las provincias más afectadas.