Argentina logró avanzar a los cuartos de final del Mundial tras vencer a Egipto por 3-2 en un partido polémico. La Albiceleste, que había sido favorita para ganar, enfrentó una dura resistencia y tuvo que esforzarse para obtener la victoria después de ir perdiendo 0-2 a falta de 11 minutos.
La selección egipcia, visiblemente afectada por el resultado, ha solicitado a la FIFA la expulsión de los árbitros del torneo, argumentando favoritismo hacia Argentina y su estrella, Lionel Messi. El entrenador egipcio, Hossam Hassan, afirmó que su equipo fue "tratado injustamente" y sugirió que existía una parcialidad en la dirección del encuentro.
A pesar de las quejas, Argentina continúa su camino en el torneo con la intención de defender su título mundial. La controversia generada por las acciones arbitrales ha suscitado un debate sobre la imparcialidad en el fútbol internacional.