La comunidad se reunió este jueves en la Iglesia Catedral y Santuario San Nicolás de Bari para participar del solemne Te Deum en conmemoración del Día de la Independencia. Este evento civil y religioso se destacó por ser un espacio de oración colectiva, donde se agradeció a Dios por la historia del país y se renovó el compromiso de construir una sociedad basada en la justicia, la solidaridad y la concordia.
El Servicio Litúrgico Diocesano guió a los asistentes a través de un programa que enfatizó la corresponsabilidad y el amor por la Patria. Durante la introducción, se recordó la importancia de honrar a quienes contribuyeron a la creación de la Nación y se instó a trabajar por el bien común. Las lecturas del día, como la Primera Lectura de Nehemías, resaltaron la necesidad de renovar con valentía y fe, mientras que el Santo Evangelio subrayó la importancia de traducir la fe en acciones concretas.
En su homilía, el obispo Dante Braida reflexionó sobre el proceso de maduración iniciado en 1816 y los actuales desafíos que enfrenta la sociedad, especialmente en un contexto de cambios tecnológicos. Afirmó que, si bien los avances tecnológicos ofrecen beneficios, su control está en manos de grandes corporaciones, lo que puede llevar a la explotación del ser humano.